Friday, July 1, 2016

¿Eres realmente libre? Por: David gonzalez


     

    ¿Eres realmente libre?


    Hazte la pregunta: 
    ¿Soy realmente libre? 
    Esta es una de las preguntas mas dificiles a la que cualquier persona se puede enfrentar a lo largo de su vida. Eres capaz de realizar actos libres, pero eso no implica que vivas esta libertad en tu día a día.   
    El ser humano es libre para decidir, tiene esa capacidad, pero no puede hacer lo que quiere. Su libertad no viene acompañada de la facultad de conseguir todo lo que desea  y que se cumpla. Sería un error pensar eso pues confundimos libertad con omnipotencia. 
    En el mundo estas para ser como debes, no como quieres. Y es que esto puede sonar hasta cierto punto muy controversial. El hecho que seas libre significa que tienes la posibilidad de escoger entre varias opciones. 
    Que puedes decidir qué hacer entre el abanico de actividades propias de los humanos. 
    Yo soy libre para intentar ser un IronMan, pero seguramente mi capacidad física no me va a permitir terminar ni la primera prueba lo cual limita ese deseo de ser un IronMan; no obstante, eso no merma mi libertad en ningún momento.
    Tenemos capacidad de elegir como ya hemos dicho, pero esa capacidad genera riesgo, y ese riesgo por lo general nos hace sentir miedo. 
    ¿Somos realmente libres a la hora de elegir lo que queremos? 
    El problema de la libertad es que nos vemos condicionados a escoger bajo unas circunstancias que no hemos elegido. Que nos vienen impuestas por distintos factores: experiencias anteriores, limitaciones internas, la cultura en la que nacemos, etc. 
    Un ejemplo de todo esto podría ser que la libertad de hoy es el resultado de lo que hemos sembrado en el pasado.
    El individuo es un producto de la familia y la sociedad que lo fabrica. Si nos fijamos en la historia, o en otras tribus por ejemplo observamos lo siguiente: 
    Miremos a las tribus amazónicas, éstas son menos individualistas que las sociedad industrializada. Entre los individuos de la tribu no hay vidas que sean más novedosas que otras, no hay individuos que destaquen sobre el resto. Todos los roles que se desarrollan en una trubu están al mismo nivel, por decirlo de alguna manera.
    Con lo anterior quiero decir que la idea de una persona que se quiere diferenciar del resto es relativamente moderna. Recordemos lo que pasaba en la antigua Grecia. En ella, el ciudadano que se sentia demasiado superior, distinto u original se le sometia al ostracismo que era un tanto cruel, el ciudadano era expulsado de la sociedad por considerar que había tomado un camino demasiado particular y equivocado. Ahi ese individuo perdia su libertad.
    El hombre por naturaleza nace libre y en esa misma naturaleza humana tiene la posibilidad de ir desarrollando sus capacidades, o quedarse sin llegar a transformarse.  
    Solo él tiene la capacidad de decir un NO tan rotundo y tan contundente, o un SI que lo lleve a una transformacion unica y verdadera.
       El hombre tiene la capacidad de ir tomando conciencia que es realmente libre, e ir construyendo su propia vida, su propio destino. 
    El hombre puede ser privado de su libertad, física y civil, pero la única libertad de la cual no puede ser privada el ser humano es la libertad interior. 
    La libertad interior, es la libertad de elección, el libre albedrío es el principio de la vida, se enfrenta solamente a la elección de su existencia.
    La libertad jamás puede considerarse pura arbitrariedad o indiferencia  al contrario, en el uso de nuestra libertad nos estamos jugando nuestra existencia entera, y hasta la felicidad eterna. 
    Esa misma libertad también provoca en el ser humano angustia y vértigo ante la posibilidad de fracasar o de triunfar. el pecado y la gracia, la condena y la salvación, la gloria y el infierno, y hasta su destino.
    Libertad es asumir la voluntad que tiene el ser humano de responder ante cualquier situación que se encuentre, el ser humano al aceptar esa libertad, crece ante su propio poder, acepta y reconoce que nadie más que él tiene el libre albedrio de cambiar su forma de vida,, sin embargo el concepto de libertad abarca distintas modalidades  como lo son:

    Libertad Exterior: se divide en Libertad Física y Libertad Civil
     
    Libertad Física: de movimiento
     
    Libertad Cívil: garantías individuales
     

    Libertad Interior: Libertad de elección y Libertad Moral
     
    Libertad de elección: libre albedrío
     
    Libertad moral, es la expresión máxima de la libertad es cuando el ser humano llega a ser realmente libre tan libre que ya no puede atarse o esclavizarse, dominando todas sus pasiones.

    Actualmente podemos permitirnos, en la medida de lo posible, viajar por todo el mundo; especialmente a traves de la internet y las redes sociales.
    Podemos votar para elegir a la opción política que creemos nos representará
    mejor, podemos elegir libremente, aunque con reserva la tendencia religiosa que creamos conveniente, o declararnos ateos o agnósticos. 
    Podemos elegir también libremente y a pesar de las críticas en algunos casos, la tendencia sexual que creamos conveniente etc. 
    Toda esta serie de privilegios entre otros tantos es lo que el hombre entiende por libertad, pero lo cierto es que todo esto que entendemos como libertad, más bien se trata únicamente de una serie de privilegios que nos podemos permitir en la medida de lo posible. 
    Si hay un ser vivo que no puede ser considerado totalmente  libre; ese es sin duda el ser humano. 
    Si hubiese una lista de los seres menos libres el último sería el hombre. 
    La eterna búsqueda del hombre a lo largo y ancho de toda su historia es la búsqueda de la libertad. Si el hombre fuese un ser libre como dice Sartre no estaría constantemente hablando de libertad puesto que ya contaría con esa condición y no necesitaría buscarla de mil maneras. El hombre sólo es libre igual y en la misma medida que el preso es libre dentro de la prisión para hacer ciertas cosas. En ningún momento y de ningún modo puede considerarse más libre que cualquier animal. Cojamos por ejemplo al poderoso león, el rey de la selva atiende a sus instintos sexuales cuando la necesidad se lo marca y le apetece, mata y come cuando necesita, defeca cuando quiere y donde le apetece, en definitiva no obedece a ningún mandato moral, no crea leyes ni impedimentos para satisfacer sus instintos y sus necesidades. Tan sólo está obligado a cumplir las leyes de la naturaleza pero no crea ninguna ley contra- natural. 
    Sin embargo el hombre está condenado a no ser libre por intentar modificar las leyes naturales, por crear una ley humana y una ley Divina paralela y desafiante a la natural. 
     El hombre se ve obligado a obedecer y a cumplir muchas leyes, y cuantas más leyes tengamos que cumplir tendremos menos libertades. Todo ello nos conduce a ser prisioneros de nosotros mismos, de nuestros instintos poderosos y crueles; y de nuestros deseos más egoístas. 
    La libertad que nos ofrece la naturaleza es como la libertad de aquel cuento, donde el granjero reúne a sus animalitos y les dice: —Ahora que estamos todos aquí juntos les voy a dar la oportunidad de que elijan libremente la salsa con que quieren que sean cocinados—. Los animalitos horrorizados se miraban los unos a los otros y al fondo se escuchó la voz de un cerdito que dijo: —Señor pero yo no quiero morir cocinado. A lo que le replicó el granjero: —Lo siento pero esa opción no está contemplada—. 
    Lo que conocemos como libertad es una libertad relativa, más bien son sólo unos beneficios que nos podemos permitir por nuestra mayor comprensión tanto de nosotros mismos, como de nuestros actos, intenciones e intereses, así como del mundo que nos rodea. 
    La palabra libertad debe ser entendida como una palabra o un concepto mucho más amplio. 
    Libertad es poder hacer lo que uno quiere y desea en el momento y del modo que quiera y desee; y debido a nuestros peligrosos y crueles instintos no nos lo podemos permitir puesto que los instintos son parte de los deseos y los deseos son también los deseos de los otros, lo cual convertiría la convivencia en una jauría humana.


        —Los hombres se creen libres porque ellos son conscientes de sus voluntades y deseos, pero son ignorantes de las causas por las cuales ellos son llevados al deseo y a la esperanza—. Arthur Schopenhauer por su parte escribió: —Todos creen a priori que son perfectamente libres, aún en sus acciones individuales y piensan que a cada instante puede comenzar otro capítulo de sus vidas, pero a posteriori y por la experiencia se dan cuenta de que no son libres sino sujetos a la necesidad—.
        No se realmente cual sea tu concepto de Libertad. Pero cualquiera que sea ese concepto, te invito a que lo practiques en su maximo esplendor....
        Se tu mismo el que tome cualquier decision importante en tu vida, y no dejes que ni tu familia, ni la sociedad, ni los lideres religiosos o candidatos presidenciales, ni el clima, ni el dinero, ni la television o las redes sociales..... te tomen como a un titere de quinta.  Eres totalmente libre de estar de acuerdo conmigo o no.....
        Con mucho respeto y amor....
        David gonzalez Best-Seller Author 

        Friday, June 3, 2016

        "Tu peor enemigo eres tu mismo" Por: David gonzález ®

         "TU PEOR ENEMIGO ERES TU MISMO"


         Soy pobre, soy feo, soy gordo, soy flaco, soy chaparro, no puedo, ella es demasiado para mi... esta y otras frases dicen algunos y otros muchos lo creen y lo piensan en su interior dejandose derrotar antes de empezar la batalla. 
        Pero...¿Porque todas estas etiquetas? ¿porque limitarte tanto? ¿de donde viene ese pesimismo?. 
        Si en verdad eres técnicamente pobre, puedes crear una fortuna, y si eres gordo ¿y que? puedes adelgazar solo necesitas voluntad y crear nuevos hábitos. 
        Ahora piensa ¿crees que tu alma es pobre y gorda? ¿crees que nacistes feo? ¿no, verdad?. Es decir, te has construido tú así y es muy probable que te ayudaran grandes enemigos tuyos (propios) como la inseguridad, inmadurez, pesimismo, etc. son de esos "enemigos" de quien te tienes que librar empezando por quitarte etiquetas. aleja ese pesimismo de ti, es un lastre contra tu felicidad.
        Es cierto que como humanos y seres sociales que somos, la gente que nos rodea nos influye directa e indirectamente pero lo que hay en el fondo de tu corazón es solo tuyo, nadie puede robártelo y nadie puede cambiarlo. El ser humano siempre ha sabido aprovecharse de los recursos para hacer mas cómoda su existencia, para sentirse seguro, para vivir... tú como humano tienes esa habilidad, aprovechate de ti mismo y lo que te rodea para mejorar, no para sentirte peor, además todo el mundo tiene algo que lo hace especial y único, explotalo, usa alguna de tus virtudes para mejorar, puedes incluso canalizar alguno de tus defectos, por ejemplo: yo soy bastante claro al hablar, no me gusta la falsedad y la condeno con mucho enfasis, a tal grado que he conseguido hacer que mi "sinceridad" sea cómica y ahora a la gente le gusta que sea asi.Tu manera de pensar puede cambiar para mejorar; todo es cuestión de saber enfocar lo que piensas y lo que dices.
        Destruye todas las etiquetas negativas ahora mismo y empieza a decir las nuevas y positivas a partir de ahora, en tu cabeza y a todas horas y si es necesario en voz alta que se enteren todos tus sentidos de quién realmente eres, que eres especial, que eres fuerte, que eres único, que eres imparable; sobre todo imparable porque si tú no paras la fuente de positivismo y optimismo que habita en tus venas, nadie lo hará. 
        En esta vida hay dificultades, luchas, adversidades y si, también sufrimiento pero es necesario que todo eso exista porque es con lo que te vas comparar para saber alejarte de todo ello y saber encaminarte hacia un mejor futuro para ti, por que el hecho de ser rico, guapo y popular no te asegura ser feliz, la felicidad solo esta en tu interior, en el modo en que elijas vivir. Asi que mi pregunta es: ¿vivirás condenado por ti mismo?
        Cuando creas que los que en realidad te están condenando o destapando defectos son los demás, la realidad es que la última palabra la tienes tú, tú elijes si creerlo o si darles la razón por eso te digo y te repito la importancia de amarte a ti mismo, volcate en tus hobbies y en aquello que te guste y te haga sentir especial y feliz, acercate a personas alegres y optimistas y haz un esfuerzo por mejorar como persona y te prometo que tu vida mejorará y que atraerás sin remedio más cosas buenas hacia ti, pero cuidado! porque también funciona a la inversa.
        Sigue tu propio camino y sé feliz contigo mismo.
        Hemos sido creados para vivir felices, todo en la vida está dispuesto para ello. 
        Pero muchas veces esto no es posible y empezamos a echarles la culpa a los demás. 
        Esa mujer que me distes, esos padres que tengo, mi familia no me entiende. Etc.
        Muchas veces creemos que son los demás los que no nos permiten lograr lo que queremos. Pero en realidad somos nosotros mismos los que nos auto-saboteamos pensando a menudo de manera erronea. "No puedo, por que yo?, es que soy latino, es que no hablo, ingles, es que no fui a la escuela. Etc.
        No es lo que nos dicen lo que nos tiene frustrados, es lo que nosotros pensamos y sentimos de lo que nos dicen lo que nos frustra.
        Veamos lo que verdaderamente destruye a un hombre. 
         1. Los malos pensamientos.  Son malos pensamientos aquellos que nos demeritan como persona y no nos dejan actuar: no puedo, no soy capaz, soy pobre. También son malos pensamientos aquellos que nos hacen ser arrogantes. Nadie más sirve, soy el único. Etc.
        2. Los malos deseos. Los malos pensamientos con el tiempo se convierten en malos deseos. Que dañan nuestra mente.
        3. Las malas prácticas. Los malos pensamientos, convertidos en deseos pronto nos llevan a practicar lo mas negativo de nuestra personalidad.
        Entonces, la maldad esta dentro del ser humano  “Y todas estas maldades salen de dentro, y contaminan el pensamiento del mismo ser humano.” 
        Esto es casi como un laberinto. Pues las emociones por lo general terminan engañándonos
         "Tu mente y tu corazon pueden ser tus mejores amigos, o tus peores enemigos" 
        Tu decides....

        David gonzález ®
        Best-Seller Author 

        Monday, March 7, 2016

        ¿Y TUS METAS COMO VAN?

         

        ¿Y  TUS METAS COMO VAN?

         

        Solo 1 de cada 1000 personas consigue lograr sus metas. El gran problema de la gran mayoria es la flojera que se cargan y la falta de cansancio de lo mismo. (mediocridad), de decision y consistencia.

        Pero también hay otro factor que evita que muchas personas alcancen sus metas, aún cuando hayan demostrado tener consistencia, sus creencias enterradas en el subconsciente. (que no se puede, que soy pobre, que para que ambiciono, ni mas pobre ni mas rico, etc.) Muchas veces son estas creencias limitantes las que te hacen vivir de manera mediocre, y avanzar al siguiente nivel en tu vida.

        Primero, observa cuáles son las referencias que tienes para poder lograr tus propósitos en la vida, y esas son aquellas personas que nos enseñaron a ser mejores seres humanos; como nuestros padres, maestros, abuelos y todos aquellos que eran importantes para nosotros y que nos rodeaban de pequeños.

        La influencia de estas personas, es parte importante en nuestro actual modo de vida. Asi como todo el medio ambiente en el que crecimos(television, violencia, creencias, miedos etc.)
                                                                                                                                      ¿Sigues las tendencias de todo lo que los demás hacen porque piensas que es lo que debe ser, o porque te dicen que lo debes hacer?

        ¿Qué es lo que realmente te hace feliz?

        No me refiero a una relacion, un auto, una profesion u oficio, un libro, ejerciocio etc.   ¿Qué es lo que verdaderamente te empuja a tratar de sacar lo mejor de ti mismo?

        Tu inconsciente sabe exactamente lo que debes hacer en cualquier momento de tu vida. El Universo es maravilloso y continúa moviéndose aún cuando tú te consideres que no eres parte de él, o te consideres a ti mismo como un zero a la izquierda. Entonces ¿porque nos encontramos con que las cosas no se nos dan?                        El problema son las decisiones que has tomado a lo largo de tu vida, las que determinan si te has mantenido dentro de tus metas o te has desviado del camino.

        Observa las decisiones que tomaste en el pasado porque es el presente en el que te encuentras, pero sobre todo observa las decisiones que tomes hoy porque estás labrando tu futuro, la pregunta es:                                                                            ¿Vas por buen camino o hay algo que debes modificar hoy para llegar a tu buen destino mañana?

        Cuando te has desviado de tu camino en el pasado, has desperdiciado tu tiempo.    La manera más fácil de darte cuenta de que te estás desviando de tu plan de vida es cuando te sientes estresado, agobiado y agotado, nada se está resolviendo de la manera en la que tu conscientemente creías o planeabas.
        ¿Por qué te distraes?                                                                                                                                  ¿Por que no estás consiguiendo tus pequeñas metas, o quizá no tan pequeñas?, ¿Por que no estás aprendiendo tus lecciones de vida, y por que no estás trabajando para enfrentar los obstáculos y retos que te encuentras?, ¿Por que no estás despejando el camino para que tus metas más importantes se manifiesten?

        Otra manera de ver esto es que comprendas que mientras más vueltas le des a los retos que se te presenten, más retos se te atravesarán en tu camino una y otra vez hasta que los enfrentes. Solo entonces avanzaras en el camino del logro de tus metas  y alinear las cosas para dejar que tus metas se conviertan en realidad. Cuando estás haciendo lo correcto no estás desperdiciando tu tiempo y automáticamente tendrás más éxito obteniendo todo aquello que deseas. Preguntate en este momento, si de verdad estas haciendo lo correcto en tu vida...

        Obsérvate en cada momento del día y pregúntate si estás haciendo algo que te lleva por buen camino o es algo que te está haciendo perder el tiempo. Esta es la manera de ir ganando concentración y enfoque en lo que verdaderamente deseamos obtener en la vida.

        No te preocupes demasiado por las cosas pequenas que en la vida te sucedan, a todos nos pasan situaciones que a veces no sabemos como resolver. Asi que ahora que ya sabes porque no haz logrado tus mas importantes metas, has ganado responsabilidad al tener conocimiento de ello. La responsabilidad de saber que en verdad tienes un plan de vida, que deberías estar cumpliendo paso por paso hasta completarlo, pero también sabiendo que existen las repercusiones si no lo haces.

        El camino que debemos recorrer para alcanzar nuestras metas es el de la menor resistencia, el de fluir con el Universo. Comprender los procesos de ese camino, te hace invencible con los retos, y puedes conseguir tus metas más importantes en todas las áreas de tu vida, metas que definitiva y verdaderamente te traerán la felicidad que deseas. Tu plan de vida no debe tener resistencia alguna, debe fluir con la vida misma.....Asi que ya deja de sobrevivir y comienza de una vez por todas a vivir plenamente....                                                                                      David gonzalez.  Best-Seller Author.
           
         

        Monday, March 10, 2014

        ¿Somos siempre las mismas personas? Por: David gonzález ™

        ¿Somos siempre las mismas personas?


        Por: David gonzález ™

        Teseo, un héroe de la antigüedad, lleva su barco a reparar. Cada viejo pedazo de madera se arranca y se pone uno nuevo en su lugar. Con el tiempo el trabajo se ha completado, y el barco zarpa.
        Sin embargo, en tierra alguien reúne las piezas viejas y arma otra embarcación. Entonces, ¿cuál es el verdadero barco de Teseo?
         El que se hizo el material viejo y original, se podría decir. Pero eso no es lo que piensa Teseo: El cree que su barco ha sido renovado no sustituido.
        Este barco es un ejemplo entre los más grandes filósofos de la historia sobre la identidad de las cosas que crecen.
        Un grupo defendía que el barco continuaba siendo el mismo, mientras el otro aseguraba que no lo era."
        Esto se puede traducir en la siguiente pregunta:
        ¿Estaríamos en presencia del mismo barco si se hubieran reemplazado cada una de las partes del barco una a una?
        Existe además una pregunta adicional: si las partes reemplazadas se almacenasen, y luego se usasen para reconstruir el barco
        ¿Cual de ellos, si lo es alguno, sería el barco original de Teseo?

        El filósofo griego Heráclito tomó una visión opuesta de la identidad afirmando que:
        "Ningún hombre puede cruzar el mismo río dos veces, porque ni el hombre ni el agua serán los mismos."
        Plutarco también nos informa de la declaración de Heráclito de pararse dos veces en el mismo río, citando que eso no se puede hacer porque "se dispersa y se junta de nuevo, y se acerca y retrocede."

        John Locke propuso un escenario concerniente a un calcetín favorito al que le sale un agujero. El reflexionaba sobre si el calcetín podría aún ser el mismo después de que se aplicara un parche en él. Si así era, ¿podría entonces seguir siendo el mismo calcetín después de que se le aplicara un segundo parche?
        ¿Podría, en efecto, seguir siendo el mismo calcetín varios años después, incluso después de que todo el material del calcetín fuera reemplazado por parches?

        "La vieja hacha del abuelo" es una expresión coloquial de origen desconocido que describe algo a lo que le queda poco de la original: "ha tenido tres nuevas cabezas y cuatro nuevos mangos pero aun es la misma vieja hacha."
        La frase también ha sido usada en bromas como: "Esta es el hacha original de George Washington...", mientras se sostiene un hacha evidentemente nueva.

        Muchos objetos pueden caer en la paradoja de Teseo: edificios, automóviles, libros y todo lo concerniente a la tecnología, como los teléfonos celulares por ejemplo, pueden sufrir un reemplazo completo y aún mantener algún aspecto de su identidad; negocios, colegios y universidades cambian frecuentemente de direcciones y residencias, "reemplazando" así completamente su antigua estructura material por una nueva, y siguen manteniendo el mismo propósito y frecuentemente la misma gente que mantenía a la organización funcionando como lo hacía. Si dos negocios se juntan, sus identidades se juntan (o uno es consumido por el otro). De manera similar, el cuerpo humano constantemente crea, a partir de los materiales construidos, nuevas partes componentes, células; mientras las células viejas mueren. El promedio de edad de las células en un cuerpo adulto puede ser de menos de diez años.
        Si relacionamos la identidad a las acciones o fenómenos, la identidad se vuelve incluso más difícil de comprender. Dependiendo de la perspectiva escogida por uno de qué es lo que identifica o continúa un huracán, si un huracán “David” se desata en un lugar concreto y entonces otro huracán se forma en el mismo lugar o cerca de él, una persona puede ser totalmente coherente en escoger llamar al huracán final igual que al primer, o escoger llamar a ese último con un nuevo nombre: "Frank", "José" o "John".

        De acuerdo con el sistema filosófico de Aristóteles y sus seguidores, hay cuatro causas o razones que describen una cosa; estas causas pueden ser analizadas para conseguir una solución a la paradoja.
        La Causa Formal o forma es el diseño de una cosa, mientras que la Causa Material es la materia de la que está hecha la cosa. El Barco de Teseo, en un sentido limitado, podría ser descrito como el mismo barco, debido a que la causa formal, o diseño, no cambia, incluso aunque el material usado para construirlo pueda variar con el tiempo. De la misma manera, un río tiene la misma causa formal, aunque la causa material (el agua contenida en él) cambie con el tiempo. Otra de las causas de Aristóteles es el fin o La Causa Final, el cual es el propósito previsto de una cosa. El Barco de Teseo podría tener el mismo fin, esto es, transportar a Teseo, incluso pese a que su causa material pudiera cambiar con el tiempo. La Causa Eficiente es cómo y por quien está hecha una cosa, por ejemplo, como artesanos fabricaron y montaron alguna cosa; en el caso de El Barco de Teseo, los trabajadores que construyeron el barco en primer lugar podrían haber usado las mismas herramientas y técnicas para reemplazar los tablones en el barco.
        En el caso del río de Heráclito nos tropezamos con 2 definiciones de "lo mismo". Por un lado, las cosas pueden ser cualitativamente iguales, solo por el hecho de tener las mismas propiedades. Por otro lado, ellas podrían ser numéricamente las mismas siendo "una".
        Por ejemplo, considere 2 pelotas que se ven idénticas.
        Ellas son cualitativamente pero no numéricamente las mismas. Si una de las pelotas fuese entonces pintada de un color diferente, ésta sería numéricamente la misma que existía antes, pero no cualitativamente igual a su pareja.
        Dado este argumento, el río de Heráclito es cualitativamente, pero no numéricamente, diferente para el momento en que uno da el segundo paso dentro de él. Para la paradoja de Teseo se cumple la misma verdad.
        Este concepto puede diferir en culturas diferentes. Como muestra esta anécdota, parecería que en Asia esto no constituye una paradoja. Douglas Adams en su libro: Last Chance to see, relata:
        Yo recuerdo que una vez en Japón, fui de visita al Gold Pavilion Temple en Kyoto y me sorprendí al observar lo bien que el templo había resistido el paso del tiempo desde que fuera construido en el siglo catorce. Entonces me explicaron, que en realidad el edificio no había resistido, ya que de hecho se había quemado hasta los cimientos dos veces durante este siglo. Por lo que le pregunté a mi guía japonés "¿O sea que no es el edificio original?".
        "Al contrario, por supuesto que es el original", me contestó, un tanto sorprendido por mi pregunta.
        "¿Pero no se incendió?".
        "Sí".
        "Muchas veces".
        "Y fue reconstruido".
        "Por supuesto. Es un edificio histórico importante".
        "Con materiales completamente nuevos".
        "Por supuesto. ¡Si se había incendiado!".
        "Pero entonces, ¿cómo es posible que sea el mismo edificio?"
        "Siempre es el mismo edificio."
        Y tuve que admitir que este era un punto de vista perfectamente racional, solo que partía de un postulado completamente inesperado. La idea del edificio, la finalidad del mismo, y su diseño, son todos conceptos inmutables y son la esencia del edificio. El propósito de los constructores originales es lo que sobrevive. La madera de la que está construido decae y es reemplazada todas las veces que sea necesario. El preocuparse por los materiales originales, que solo son recuerdos sentimentales del pasado es no saber apreciar al edificio."
        La Histología, ha demostrado que con diferentes velocidades, las células  de nuestro cuerpo, se reemplazan, en una gran mayoría, cada menos de 7½ años y las células que no se reemplazan por completo (por ejemplo las neuronas) reemplazan sus componentes (átomos y moléculas) en los procesos fisiológicos normales, en un lapso similar.
        De lo dicho, se concluye que el cuerpo que estamos viendo en el espejo, al igual que la Paradoja de Teseo, es completamente distinto del que vimos hace 7 años o más y es distinto del que veremos dentro de 7 años o más.
        Una analogía de este dilema lo provee la literatura infantil inglesa, cuando el oso Paddington fue al banco británico a retirar 5 libras esterlinas de su cuenta y se sorprendió al darse cuenta… de que el billete que le dieron no era el suyo. Es decir, no el que había depositado tiempo atrás.
        El problema de la materia siempre cambiante fue planteado por el filósofo inglés Thomas Hobbes a mediados del siglo XVII, y aunque pudiera parecer muy abstracto, nos afecta incluso como personas. Después de todo, prácticamente todas las células de nuestro cuerpo cambian o se renuevan en el transcurso de nuestras vidas. Aún así, ¿Seguimos siendo las mismas personas?
        A donde quiero llegar con este articulo, es a trasmitirles mi pensamiento en que nada es esta estático, todo, absolutamente todo está en movimiento siempre…todo cambia, para bien o para mal; todo es cambiante. Hoy estamos, mañana no; al menos de la misma manera. Tenemos la gran ventaja de no ser seres humanos estáticos, por lo tanto: 
        ¿Por que continuamente nos estancamos?

        David gonzález ™

        Thursday, May 30, 2013

        EL PRINCIPIO DE LA LEY DE LA BUENA IMAGEN Y LA COHERENCIA: PARTE 3 David gonzález ™



        Por: David gonzález ™
        Para escuchar estas TELECONFERENCIAS EDUCATIVAS GRABADAS
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        EL PRINCIPIO DE LA LEY DEL CÍRCULO ÍNTIMO: Recorded number: 123422#
        EL PRINCIPIO DE LA LEY DEL OTORGAMIENTO DEL PODER: Recorded Number: 123423#
        EL PRINCIPIO DE LA LEY DE LA BUENA IMAGEN Y LA COHERENCIA:
        Recorded Number: 123424#         PARTE 1
        EL PRINCIPIO DE LA LEY DE LA BUENA IMAGEN Y LA COHERENCIA:
        Recorded Number: 123425#         PARTE 2
        EL PRINCIPIO DE LA LEY DE LA BUENA IMAGEN Y LA COHERENCIA:
        Recorded Number: 123426#         PARTE 3
           
             
        ¿Qué ES LA COHERENCIA?
        Relación lógica entre la forma de pensar de una persona y su forma de actuar.

        Es el valor que nos hace ser personas de una pieza, actuando siempre de acuerdo a nuestros principios.

        Es la correcta conducta que debemos mantener en todo momento, basada en los principios familiares y sociales aprendidos a lo largo de nuestra vida.

        Con este valor somos capaces de cumplir con mayor eficacia nuestras obligaciones, pues hace falta ser honesto y responsable; en nuestras relaciones personales es indispensable para ser sinceros, confiables y ejercer un liderazgo positivo; para nuestra persona, es un medio que fortalecer el carácter y desarrolla la prudencia, con un comportamiento verdaderamente auténtico.

        En primera instancia, el problema de vivir este valor es que somos muy susceptibles a la influencia de las personas y lugares a los que asistimos; por temor callamos, evitamos contradecir la opinión equivocada, o definitivamente hacemos lo posible por comportarnos según el ambiente para no quedar mal ante nadie. No es posible formar nuestro criterio y carácter, si somos incapaces de defender los principios que rigen nuestra vida. Lo mejor es mantenerse firme, aún a costa del cargo, opinión o amistad que aparentemente está en juego.

        Podemos suponer que actuando en base a nuestras propias convicciones basta para ser coherentes, pero existe el riesgo de adoptar una actitud traducida en un “soy como soy y así pienso”. Efectivamente, la coherencia exige esa firmeza y postura, pero se necesita un criterio bien formado para no caer en la obstinación.

        Todo indica que en algunos momentos exigimos coherencia en los demás: recibir un justo salario, colaboración por parte de los compañeros de trabajo, que nos procuren atenciones en casa, la lealtad y ayuda de los amigos. Pero esto debe llevarnos a reflexionar si trabajamos con intensidad y en equipo, si correspondemos con creces a los cuidados que recibimos en casa, si somos leales y verdaderos amigos de nuestros amigos.

        Siempre debemos estar conscientes que la coherencia hasta cierto punto es flexible. Por una parte es aprender a callar y ceder en las cosas sin importancia; pero en circunstancias en las que el prestigio y la seguridad de las personas, la unidad familiar o la estabilidad social están en juego, se tiene la obligación de enfrentar la situación para evitar un daño a los derechos de los demás. Este es el motivo por el cual, el ejercicio de la prudencia es determinante, para saber actuar acertadamente en cualquier circunstancia.

        ¿Qué se necesita para ser coherentes, voluntad o conocimiento de los valores?
        En estricto sentido, ambos.
        Voluntad para superar nuestro temor a ser “diferentes” con el implícito deseo de ser mejores y ayudar a los demás a formar los valores en su vida.
        Con el conocimiento, hacemos más firmes nuestros principios, descubriendo su verdadero sentido y finalidad, lo que necesariamente nos lleva a ejercitarnos en los valores y vivirlos de manera natural.

        Para la práctica y vivencia de este valor debemos considerar:

        - Examina si tus actitudes y palabras no cambian radicalmente según el lugar y las personas con quien estés. Que en todo lugar se tenga la misma imagen y opinión de ti.

        - Piensa en la coherencia que exiges de los demás y si tú actúas y correspondes, al menos, en la misma proporción

        - Se prudente para elegir amistades, lugares y eventos. Así no tendrás que esconderte, mentir y comportarte en forma contraria a tus principios.

        - Evita hacer trampa o cumplir con tus obligaciones a medias. Aunque sea lo más fácil y nadie se percate de ello por el momento.

        - Procura no ser necio. Considera que algunas veces puedes estar equivocado, escucha, reflexiona, infórmate y corrige si es necesario.

        - Evita discusiones y enfrentamientos por cosas sin importancia. Si hay algo que defender o aclarar, no pierdas la cordura. Serenidad, cortesía y comprensión

        La experiencia demuestra que vivimos con mayor tranquilidad y nuestras decisiones son más firmes, al comportarnos de manera única; que a la larga, todos aquellos que alguna vez se burlaron de nuestros principios, terminan por reconocer y apreciar la integridad de nuestra persona. Por este motivo, la unidad de vida aumenta nuestro prestigio personal, profesional y moral, lo cual garantiza incondicionalmente la estima, el respeto y la confianza de los demás.

        “Escucho tan fuerte lo que eres, que no puedo escuchar lo que dices”.
        Ralph Waldo Emerson


        Me han impactado dos historias que escuché de un amigo hace apenas unos días. Ambas sobre jóvenes, cada una con un mensaje capaz de estremecer a cualquiera. La primera de ellas — ¡qué misterio!—, sobre un joven que decidió secuestrar, sin motivo aparente, a un grupo de niños en una escuela de su ciudad.

        Era lunes. El ambiente que se respiraba en el instituto parecía el mismo de todos los días. En medio de esa normalidad comenzaron las clases cuando, de pronto, el joven entró violentamente en uno de los salones. Todos quedaron paralizados: ¡era el comienzo de una pesadilla de largas y angustiosas horas!

        Después de un tiempo, un agente de la policía logró acercarse a la puerta del aula. Desde ahí, dialogó con el secuestrador. El joven pedía dinero y la posibilidad de escapar. Pero el oficial luchaba por hacerle entrar en razón y que entendiera la absurdidad de su propósito. Con serenidad, dominio y calma logró que se rindiera sin dañar a nadie.

        ¿Qué lo motivó a tan espantosa acción? El mediador dice que el deseo de granjearse una fama fácil y de salir de la ingente masa de jóvenes con una vida gris. Sólo eso, sólo eso…

        La segunda historia es distinta. Tiene por protagonista a un joven llamado Javier, que a los 17 años era un buen jugador de golf —sólo tenía 5 de hándicap. Este deporte lo apasionaba a tal grado que comenzó a cultivar la ilusión de dedicarse a él de modo profesional; pero un acontecimiento cambió sus expectativas.

        Un día sintió que algo no iba bien en sus ojos. Acudió al doctor, quien, después de un examen, le reveló una noticia tremenda: ¡un cáncer se había desarrollado en sus nervios ópticos! El tratamiento de radiación fue inmediato, por lo que el tumor se pudo erradicar. Pero la vista no resistió, y el joven quedó en penumbra para siempre.

        Javier tenía todo el derecho para quejarse de las «injusticias» de la vida. Podía haberse abandonado ante el abismo incompresible de un sufrimiento inesperado. Pero escogió un camino más apasionante: el de la lucha.

        Así, a los dos años de este triste acontecimiento se lanzó a jugar golf otra vez, supliendo sus ojos por la orientación de su bastón. Actualmente  cuenta ya con 29 años, es un exitoso abogado y planea fundar una escuela de golf para invidentes.

        Dos casos límite y extrapolados. Pero creo que en el fondo la vida de éstos y de todos los hombres se distingue sólo en pocas cosas.
        Una de ellas son los valores que cada uno aprecia, lo cuales nos orientan para tomar las decisiones más profundas de la vida, como la de Javier. Por eso él permaneció «fiel» a sus ideales, luchando por alcanzarlos a pesar de tener mucho en contra; supo ser «sincero» consigo mismo, afrontando con «valentía y alegría» la enfermedad. Es causa de «unidad» para su familia, y goza de la «amistad» de Dios y de muchas personas.

        Tal vez el mayor ejemplo de coherencia y persistencia es Abraham Lincoln. Si quieres aprender de alguien que no se dio por vencido, no busques más.
        Nacido en la pobreza, Lincoln enfrentó la derrota a lo largo de toda su vida. Perdió ocho elecciones, dos veces fracasó en los negocios y sufrió un colapso nervioso.
        Podría haberse dado por vencido muchas veces, pero no lo hizo, se convirtió en uno de los más grandes presidentes en la historia de los Estados Unidos.
        Fue un campeón, y nunca cesó en su empeño. El siguiente es un bosquejo del camino de Lincoln hasta la Casa Blanca:

            1816: Desalojan a su familia de su casa. Tiene que trabajar para mantenerla.
            1818: Muere su madre.
            1831: Quiebra.
            1832: Se presenta para la legislatura estatal y pierde. También pierde su trabajo. Quiere entrar a la facultad de derecho, pero no puede.
            1833: Pide dinero prestado a un amigo para iniciar un negocio y al final  del año quiebra. Pasa casi diecisiete años pagando su deuda.
            1834: Vuelve a presentarse para la legislatura estatal. Gana.
            1835: Se compromete para casarse, su prometida muere y queda destrozado.
            1836: Tiene un colapso nervioso total y está en cama durante seis meses.
            1838: Trata de ser portavoz de la legislatura estatal. Es derrotado.
            1840: Trata de ser elector. Es derrotado.
            1843: Se presenta nuevamente para el Congreso, esta vez gana, va a Washington y se desempeña bien.
             1848: Se presenta para la reelección en el Congreso. Pierde.
            1849: Trata de ocupar el cargo de jefe de catastro en su estado natal. Es derrotado.
            1854: Se presenta para el Senado de los Estados Unidos. Pierde
            1856: Intenta obtener la nominación para vicepresidente en la convención nacional de su partido. Obtiene menos de cien votos.
            1858: Se presenta nuevamente para el Senado norteamericano. Vuelve a perder.
            1860: Es elegido presidente de los Estados Unidos.


        "El camino era difícil y resbaladizo. Se me resbalaba un pie y sacaba al otro del camino, pero me recuperaba y me decía a mí mismo: "Es un tropezón y no una caída."         Abraham Lincoln


        Con todo lo que estos héroes tuvieron que afrontar, algunos podrían volverse locos, o al menos ateos, renegados y rebeldes.
        Un amigo llamado Luis, accedió a estudiar administración para satisfacer los deseos de su padre, quien esperaba darle el cargo de director de la empresa familiar cuando se retirara. Deseaba satisfacerlo y, además, asegurar su futuro.

        Llevaba ya cuatro semestres de carrera, pero había algo que no terminaba de gustarle.
        Poco a poco una insatisfacción interior —silenciosa y profunda como gangrena— se fue abriendo paso en su interior, creando un vacío que no lo dejaba en paz. Se dio cuenta de que en verdad ambicionaba algo muy distinto.
        Sabía que estaba haciendo oídos sordos a esta queja, hasta que optó por escuchar a su corazón. Dejaría los estudios de administración para cursar la carrera que siempre había deseado: ciencias de la educación.

        Al inicio sus padres no lo entendieron. ¿Qué pasaba con su hijo? ¿No quería continuar con la tradicional empresa familiar? ¿No sabía agradecer todos los sacrificios y esfuerzos que se habían hecho por él a lo largo de su vida? ¿No le interesaba tener su futuro asegurado, un puesto de trabajo prestigioso y dinero de sobra para hacer lo que quisiera?

        Todo eso le importaba. Claro que el dinero y las seguridades le llamaban la atención; más por encima de todo —pero muy por encima— deseaba realizarse, quería ser «él mismo» fuera de cualquier interés mezquino. No buscaba ser profesor porque «le gustaba y ya». Más bien se sabía responsable de algo, portador de un mensaje especial, de una misión. Sí, ¡de una misión!

        Este impulso lo abarcaba todo, lo sobrepasaba y lo lanzaba a una lucha implacable por afirmarse en su lugar propio. Le importaba más entregar su vida para servir a los demás a través de la enseñanza, que todo el dinero del mundo. Estaba convencido de que había un lugar en este cosmos que sólo él podía llenar. Y no estaba dispuesto a dejarlo vacío.

        En una ocasión confesó a un amigo: « ¿Alguna vez te has fijado en las hojas de los árboles? Parecen todas iguales, pero no hay siquiera dos de ellas que sean idénticas. Si esto sucede con una simple hoja, ¡qué no será de los hombres!»

        Se dice con frecuencia que todo hombre es un ser único en la tierra.
        Pero no terminamos de convencernos de que cada uno porta una buena noticia para el mundo, un cometido que lo hace erigirse como una novedad dentro del universo.
        Cada quien es único y tiene un lugar privilegiado que sólo él puede ocupar.

        Por ello me congratulo de todos aquellos que, como mi amigo Luis, han sabido tomar el «toro por los cuernos» y han comprendido que su vida no es indiferente para los demás.
        Hombres y mujeres valientes, audaces, que han aceptado la nada fácil misión de vivir su libertad en el amor para ofrecernos una aportación de algo absolutamente insólito: su auténtica personalidad.

        No cabe duda, hay cosas para las que se nace: Ronaldo para el fútbol, Mozart para la música, Lincoln para ser presidente,  Madre Teresa para ayudar a los pobres, etc. Etc.

        La coherencia es un valor poderoso. Por sí sola da a la persona un brillo especial, una atracción casi irresistible.
        Tiene un precio a veces muy caro: la fidelidad a la palabra dada; mas también un altísimo premio: la felicidad.
        Sí, es costoso, es admirable saber «agarrarse», saber ser fiel. Pero esta lucha es la única que garantiza nuestra libertad y, por ende, nuestra realización en plenitud.
        Pero me sorprendió constatar, por medio de una encuesta, el tipo de modelos que tiene casi la mitad de los jóvenes europeos.
        Y digo me sorprendió porque los resultados no fueron, ciertamente, los que yo esperaba.

        Veinticinco por ciento dice que tiene como ejemplo de vida a la Madre Teresa de Calcuta.
        ¡Una viejecita que además de haber muerto hace tiempo, hacía todo lo posible por no sobresalir!

        Pero eso no es todo: otro 24.6% afirma que Juan Pablo II es el personaje más admirable del mundo. Y no sólo porque fue un Papa estupendo, sino porque supo llegar a viejo sin perder su juventud; fue niño cuando se trataba de vivir con ilusión su ideal, y un hombre maduro cuando llegaba el momento de luchar por conquistarlo.
        Así es. Las personas que han transformado verdaderamente el mundo no lo han hecho sólo por ser artistas o deportistas, Papas o monjas fundadoras. Lo han logrado, sobre todo, porque han sabido ser fieles a sí mismas y han luchado por ser coherentes con sus deseos más íntimos.
        Son hombres y mujeres que dieron lo mejor de sí, buscando sólo hacer el bien, y fueron consecuentes con sus convicciones.

        Sí, las luces, las cámaras y los aplausos llaman la atención, deslumbran y ensordecen. Pero lo extraordinario es que a los verdaderamente jóvenes —aquellos que desean sacarle aún más jugo a la vida— necesariamente les atrae mucho más una personalidad tan coherente, sólida como una roca y llena de un amor que jamás pierde su frescura.

        «El mundo está lleno de gente que habla de lo maravillosa que es el agua, pero ni siquiera toman agua.
        En definitiva, lo que cuenta para llegar a ser un héroe no es lo que brilla, sino lo que se lleva por dentro.
        «Si estás buscando una vida fácil, lo tuyo no es el liderazgo y la coherencia. Por lo menos haz una opción.
        Si la vida de liderazgo y la coherencia, no es para ti, entonces haz otra cosa.
        Pero si vas a decir que eres líder, vive como tal. Vive tu vida coherentemente, como un líder.
        Eso es lo que necesitamos. Necesitamos guerreros. Necesitamos líderes coherentes en la tierra ahora. Los necesitamos urgentemente».

        Da gusto saber que aún puede encontrarse gente coherente consigo misma. Personas sin complejos ni apocamientos,  ni pichicateces.
        David gonzález ™